Las diversas formas de vivienda -y a su vez la existencia variadas formas de confort, fue la frontera que delimito claramente el escenario de lo publico de los individuos en el 900.
La decoración en el interior del hogar, marca una forma de vivir para los distintos grupos sociales y donde se podrán aplicar las diferencias existenciales en dicha sociedad.
El palacete y la Casaquinta perfectamente de dos plantas y amplios salones serán los ejemplos de vivienda preferidos por los sectores mas acomodados de la sociedad. Ambas viviendas compartían un mismo gusto por la decoración interior donde la acumulación de objetos era casi infinita, aspecto demostrativo de la riqueza y el estatus de sus propietarios.
Espejos, alfombras, obras de arte, plantas, mobiliario importados, porcelanas y un sinfín de objetos testimonian el estilo recargado propio del gusto de la época.
Ese mundo interior, tenia una zona de trancicion que lo vinculaba con el mundo exterior el balcon que llevaba el un poco de la casa a la calle, haciendose esta a su vez mas intima y familiar.