Cristalería vieja en casa
By Elsa at 02/23/10 11:36
n casa hay un cristalero viejo. No siempre lo hubo, hace pocos años que existe como tal.
Haciendo algo de memoria, recuerdo haber visto otros antes, en casa de mis tías mayores o en lo de mi abuela.
En casa no teníamos, sencillamente porque no había ninguna cristalería para mostrar y, en el caso de que la hubiera, no creo que mi madre se animara a exhibirla ya que el riesgo de su inminente desaparición era una realidad.
Pasó que, pasó el tiempo. Las tías de antes nos fueron dejando poco a poco y mi abuela cumplió su parte también y se marcho dejando tras su paso amor, afecto, historias una vida de lucha Y UN CRISTALERO.
Viejas jarras azules pintadas a mano reposan allí, en la esquina del comedor. Licoreras y carameleras de cristal, increíblemente sanas aun.
Se nota el paso del tiempo en ellas, no porque estén feas o dañadas, sino por sus formas antiguas y redondeadas, su estilo y los detalles impecables, típico de un tiempo donde había tiempo.
Sé que habían otras piezas formando todo el conjunto… algunas no tuvieron tanta suerte y rodaron al piso luego de un pelotazo de mi hermano. Otras partieron a otras casas, “confundidas” (mal apropiadas) en mudanzas y otra … simplemente desaparecieron y aun no han dado cuenta de su actual paradero.
El cristalero de casa no es de colección (creo yo) y sé que no harán colas para verlo el día del patrimonio. Es que, su valor no radica en lo que tiene, sino en lo que él es y lo que significa. Hay historia en cada cosa, en cada reflejo y en cada cristal.
Años de cuidados y colecciones, antiguedades pasadas de generación en generación, reposan hoy junto (ahora viejos también) a dibujos de nuestra niñez y recuerdos de viajes actuales soñados y esperados.
La pequeña copita color rosado viejo, traída de Italia con especial esmero, se luce justo a un habano en su caja, de Cuba directo, para nunca ser fumado.
Lo viejo y lo nuevo duermen ahí, como sabiendo que mañana todos ellos serán antiguos, unos mas y otros menos. Antiguos todos serán. Pasaran como vinieron. Algunos sobrevivirán, otros se perderán en el camino de mi casa vieja hasta la nueva.
Perduraran o no el tiempo, solo en razón de mis recuerdos hacia cada uno de ellos. Todos tan valiosos. TODOS TAN QUERIDOS. Allí reposan, en la esquina, en el cristalero viejo, en exhibición, esquivando pelotazos.
News Digest Blog Tags: • copas antiguas • carameleras de cristal • licoreras • vajilla antigua • - Permalink
Comments
|